martes, 5 de enero de 2016

Reconociendo las verdades de tu corazón

Todo ser humano consigue la forma de interactuar con su par, aunque en muchas ocasiones vuelca sus acciones dirigido por ese sentido o lógica de ser aceptado, es una lucha constante de sus deseos contra la necesidad por no defraudar a quienes aman, o que tiene una simple simpatía o solamente una relación de un bienestar mutuo.
 
Es así como el conflicto nace, cuando su yo critico se contrapone a sí mismo, justificándose en el correcto proceder de sus conductas aprendidas, ocultando su curiosidad por conocer más de algo que no parece viable según sus estándares.  Pero todo ello consigue apagar a sus verdaderos pensamientos y cuando menos se da cuenta no se sabe reconocer que es lo que realmente quiere, siente o desea; sino que todo ello se resume en lo que los demás esperan.
 
La vacilación de reconocer las verdaderas intenciones del corazón, se vuelven toda una aventura cuando nuestro lado responsable se empeña en ocultarlas, pero el reconocer que existe su conflicto devolverá la sensación de disfrutar la expresión sincera de nuestros ojos.
 
Silvia Solano
San José, Costa Rica
30-12-2015, 7:50 a.m.

martes, 24 de noviembre de 2015

El antagonismo de la razón

En algunas ocasiones razono con tanta claridad en mis ojos que dudo de si es un engaño tejido por mis miedos, no es que no conozca por lo menos una pequeña parte de quien quiero llegar a ser pero en el proceso me siento como en un laberinto y no logro traducir mis propios acertijos.  Es esta vida un camino con obstáculos que superar, y en otras ocasiones podría ser que nos pone trampas para acorralar nuestra propia duda y cuando ya parece que no nos queda más que rendirnos, extendemos la mano pidiendo ayuda.
 
No es algo tangible o un capricho que se quiere complacer, aunque a veces se podría disfrazar de algo de eso, se reconoce por ser tentador, sino más bien es un abstracto que no puedo identificar o razonar en pro y contras, es más una respuesta de una pregunta que aún no he logrado componer, son sentimientos que podrían ser palabras que he olvidado o que se han adormecido en mi ser.  Es así como amanecí hoy, pero este día alguna vez fue ayer y también podría ser mañana a la vez, en ese instante cuando miras a tu alrededor y te preguntas si allí quieres estar, pero al mismo tiempo te embarga el antagonismo de la razón y no sabes reconocer que puedes hacer para encontrar la verdad que buscas alcanzar de ti.
 
Es humano experimentar el antagonismo de la razón, como una alarma que te despierta del piloto automático de la rutina de cada día, es ese momento cuando no entiendes nada y chispas repentinas de trasparencia reconoces con asombro, como un secreto que siempre podías ver pero que no reconocías por tanto que tenías que hacer.
 
El antagonismo de la razón, solo es parte de la esencia de la humanidad, un ser complejo que necesita más que satisfacer un deseo, aunque a veces para no complicarse en tanta divergencia en su ser, se abandona al deleite y se olvida que era necesario avanzar para llegar a su momento extraordinario, ese momento que no todos saben que lo pueden lograr.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
24-nov-15, 7:00 a.m.

viernes, 9 de mayo de 2014

Quiero amor en mi corazón

Una suave brisa en mi corazón para así reconocer el amor, ese amor que eriza tu piel y no te deja respirar, ese que te sorprende sonriendo como una niña a orillas de la mar. Así quiero conocerme y que me reconozcan al pasar, como una mujer que ama más allá de lo que dictan en este mundo de prisa y decepción. Decepción porque ya no buscan el amor, ese amor que entrega todo sin dudar porque ya cedió hasta su valioso corazón.

Un amor más grande quiero conocer, ese que respeta tu otro yo y el romance que nació de la inocencia de desconocerse los dos, ese que busca un dulce beso mientras su mano se estremece entre tu cabello y de poquito crece su pasión uno al lado del otro, compitiendo por contener eso que desborda todo tu ser. Como si cada respiro se perdiera la vida y te volviera a golpear en un segundo nada más.

Ese amor que nos emociona, ese que da la ilusión que todo se puede conseguir, aunque solo nos haga olvidar en un instante el sentido natural de nuestra realidad. A ese amor quiero conocer, ese que nos hace perdernos entre nuestros temores para luego encontrarnos en nuestros buenos deseos, para así encontrar el sentido de olvidarnos quienes somos.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
10-11-2013, 5:00 p.m.

jueves, 8 de mayo de 2014

Me rindo


Me rindo a la idea de olvidar quien soy yo, para así abandonar mi corazón a la idea de quien podré ser, alguien con más amor para dar y menos egoísmo en que pensar. 

Me rindo a la idea de olvidar que alguna gente se quiere aprovechar, si esas son las intenciones de su corazón, me rendiré ante la idea que quizás un día de estos se darán cuenta que solo están perdiendo la oportunidad de descubrir que puede dar más de lo que pueden recibir.

Me rindo a la idea del amor y que tenemos más compasión que la que podemos distinguir, para así anhelar un mejor mundo donde vivir, mejor porque olvidaremos que existe la indiferencia ante el dolor y haremos algo para cambiar nuestro próximo paso para el amor.

Me rindo a  la idea de buenas intenciones en mi corazón acompañadas de acciones que las vuelvan realidad, saber que un día de estos no seremos unos cuantos con esta rendición sino muchos luchando por lo bueno que ve Dios en nuestra creación.

Me rindo ante el llamado de tus brazos, para así esconderme en tu regazo y saber que un día olvide que necesitaba despertar para continuar ante la rutina de conocer tu palpitar.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
19-11-2013
1:14 p.m.

martes, 11 de octubre de 2011

Nuestra guerra

Todo el campo se ve apacible y hasta silencioso, pero sus corazones están en lucha continúa por recordar esos rostros que dejaron atrás y que desean volver a mirar. Allí es donde sus mentes reconocen el cumplimiento de su deber como una deuda por pagar a su nación. Así distingo un poquito la guerra en la historia, seres humanos como enemigos y con realidades distintas,cada uno defendiendo las razones de su moral y olvidando el principio del amor dado por Dios.

Parece que el mundo camina tranquilamente a su juicio, sin tomar en cuenta todos esos niños que sufren la escasez de sus padres, a ciegas y vendados sus ojos van hacia la horca y solo consiguen distraerse con sus deseos sin voltear sus ojos a la salvación de Jesús.

Algunos cristianos distraídos,sin reconocer que estamos en una guerra espiritual, orando a un Dios por la bendición de sus días mientras apagan los interruptores para escuchar la voz de la Palabra de Dios. Allí están conversando con sus hermanos sin reconocer el engaño de sus almas.

Estamos en una guerra espiritual y muchos serán los llamados, pero pocos los escogidos. Tomemos nuestra armadura espiritual y fortalezcámonos en el Señor “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12).

La Palabra de Dios es nuestro entrenamiento para poder pelear la buena batalla y llegar a la meta. Todo principio es difícil pero para nuestro Dios todas las cosas son posibles.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
27-09-2011
6:30 a.m.

viernes, 15 de julio de 2011

Crecer en Él

Unas pequeñas palabras se traducen mi inicio en la oración, una forma de acercarme más a mi Dios y así comenzar una relación intima con Él. Tantos años creyendo la mentira que lo conocía y aún apenas comienzo a comprender sus palabras.

Descubrir más de Él nos hace falta a todos, pero antes de poder solo pensarlo, necesitamos aceptar su magnífica existencia y rendirnos en ignorancia a su vasta sabiduría. De su gracia dependemos para vivir como Él espera, como hijos de Dios a través de Jesús y su triunfo en la cruz.

Éramos huérfanos y ahora hijos coherederos en Cristo, por lo que necesitamos acercarnos más al padre y conocer sus caminos. No podemos avergonzar la casa de Jehová proclamándonos como seguidores de Jesús y actuando como fieles al enemigo.

La oración nos permite fortalecer nuestro espíritu, pero con una oración simple y sincera para así darle a nuestro Dios toda la gloria por el alcance de nuestras peticiones. Gracias debe ser nuestra primera alabanza por permitirnos estar más adelante que hace unos años atrás.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
11-07-2011
7:00 a.m.

viernes, 15 de abril de 2011

Quiero más de ti

Quiero el lenguaje que me quieras revelar, uno que me permita conocer tu voz y reconocer tus palabras, esas palabras que muchas veces sentimos como una suave brisa entre el cabello.

No comprendo eso que me haces sentir, la necesidad de saber más y aún así ignorarlo todo, pedirte un tiempo y regalarte la decisión de decirme cuando.

Quiero una cita todos los días y conversar como dos buenos amigos, pedirte respuestas aunque solo me digas que todo tiene su hora y aún no es la mía. Agradecer todo cuanto me hace estar más cerca de ti, lágrimas o peticiones mal elaboradas. Estoy creciendo y eso también a veces duele, un dolor injustificable y hasta extraño porque no se comprende su razón.

Quiero tu abundante gracia en mi vida, sellar en mi corazón la completa dependencia hacia ti, quitar mis cargas y cederlas a mi inefable Dios para así avanzar un poquito más y ser más de lo que asimila mi corazón.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
15-04-2011
7:00 a.m.