lunes, 26 de julio de 2010

Que divertido es disfrutar

Que divertido es conseguir sonreír al hacer aquello que nos hacía perder la complacencia de nuestra mente. Demasiado pequeño es el día para malgastar todos esos segundos en alguna vanidosa pataleta o dejarse dominar por una triste mirada de telenovela.

Parece difícil disfrutar todo y es más sencillo que solo mencionarlo, una sonrisa es el compromiso para corregir así nuestras manías y disfrutar todas aquellas actividades de las que nos gusta huir todo el día.

Que divertido me parece ahogar mis amarguras, con ello logro levantar los brazos cansados y abrazar más a mis seres amados. Estos podría ser de sangre y otros más no tienen memoria de mis antepasados, pero me conocen más que mi propio inconsciente escondido.

Disfrutar es un favor que nos hacemos ya que descubrimos el niño creativo, ese que se escondió hace algunos años y ahora desea acompañarnos en esta nueva andanza que nos ha sobrevenido. Con gran expectativa descubrió nuestro corazón, aunque siempre se mantuvo en la sala esperando nuestra atención.

En el supermercado o lavando esa ropa que nos gusta tanto usar, esas son algunas actividades que me hacen saltar por ser una oportunidad para jugar. ¡Demasiado grande estás! gritan algunos con envidia en sus labios al verme pasar. Que divertido es saber que ellos no conocen que es deleitarse y ahora espero que compartas mi manera de razonar, solo por advertir que es maravilloso disfrutar todo aquello que antes no soportabas ni pensar.


Silvia Solano
San José, Costa Rica
26-07-2010
7:00 a.m.

viernes, 23 de julio de 2010

Gracias por existir

Recorremos un camino para sonreír y en el proceso nos encontramos con muchos rostros, unos chatos y otros hermosos, pero eso no importa cuando se consigue conocer ese corazón y se divisa el cambio de nuestras vidas cruzadas en este vasto mundo. Allí el tiempo se justifica con los eventos que no son por casualidad y tienen una medida exacta al pasar, así también nace un gracias por todas las personas que me hicieron crecer o quienes provocaron fortalecer mi resiliencia, a ellos también tengo que agradecer.

Nadie está aquí por providencia y todos tenemos el enorme privilegio de transformar vidas, como tú has cambiado la mía. Todos tenemos algo nuevo que enseñar solo es necesario disponer nuestros ojos y regalar, regalar sonrisas o tan solo escuchar al vecino que desea sentir que sus eventualidades son importantes para alguien más.

Toda esta comunidad de amigos, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos o los amigos de mis amigos; todos influimos y solo de cada uno depende cómo podemos ser parte importante de esas vidas que nos rodean.

Gracias por ser un pedacito de mi historia, por escucharme o darme unas palabras de aliento, por los días que me acompañaste e hiciste un mejor día.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
23-07-2010
7:30 a.m.