Que divertido es conseguir sonreír al hacer aquello que nos hacía perder la complacencia de nuestra mente. Demasiado pequeño es el día para malgastar todos esos segundos en alguna vanidosa pataleta o dejarse dominar por una triste mirada de telenovela.
Parece difícil disfrutar todo y es más sencillo que solo mencionarlo, una sonrisa es el compromiso para corregir así nuestras manías y disfrutar todas aquellas actividades de las que nos gusta huir todo el día.
Que divertido me parece ahogar mis amarguras, con ello logro levantar los brazos cansados y abrazar más a mis seres amados. Estos podría ser de sangre y otros más no tienen memoria de mis antepasados, pero me conocen más que mi propio inconsciente escondido.
Disfrutar es un favor que nos hacemos ya que descubrimos el niño creativo, ese que se escondió hace algunos años y ahora desea acompañarnos en esta nueva andanza que nos ha sobrevenido. Con gran expectativa descubrió nuestro corazón, aunque siempre se mantuvo en la sala esperando nuestra atención.
En el supermercado o lavando esa ropa que nos gusta tanto usar, esas son algunas actividades que me hacen saltar por ser una oportunidad para jugar. ¡Demasiado grande estás! gritan algunos con envidia en sus labios al verme pasar. Que divertido es saber que ellos no conocen que es deleitarse y ahora espero que compartas mi manera de razonar, solo por advertir que es maravilloso disfrutar todo aquello que antes no soportabas ni pensar.
Silvia Solano
San José, Costa Rica
26-07-2010
26-07-2010
7:00 a.m.