Cada pensamiento se advierte como una pista para encontrar la salida a nuestros propios laberintos, pero algunos de ellos se pierden en distracciones y se convierten en enemigos de nuestros sueños.
Pensamiento sinceros nos visitan en cada instante pasajero y en un nanosegundo se pueden alegar por la entrada intempestiva de aquellos que nos asustan. Pueden asustar por la sorpresa de sus revelaciones o también quemar por la verdad que se dibuja en sus líneas cruzadas caprichosamente.
Pensamientos mientras esperamos o con solo la vista de reojo al que está al lado, es necesario clasificar esos rumbos fortuitos que visitamos todos los días para así no perdernos mientras resolvemos la formula de nuestras vidas.
Es difícil decidir sobre lo fugaz o evitar pensar en aquello que hace nada ya paso, es difícil tomar decisiones en dos pensamientos opuestos en sus sentidos y que tienen un poquito de nuestros deseos. Ellos también conspiran para mantener ocupados nuestras cabezas, donde el saltar es un arte y se debe medir el próximo salto para no caer en nuestras propias trampas.
Silvia Solano
San José, Costa Rica
23-08-2010
7:00 a.m.