martes, 28 de septiembre de 2010

Red de palabras

Mi nombre se encuentra en tu mundo de palabras para recordarte todos los días que existo y que tengo alma. Muchas chicas se llaman como yo pero nada significan sin mi voz. Muchas de ellas podrían provocar la curiosidad de tus instintos y aún así las podrías padecer como estatuas muy bien esculpidas pero sin afecto o sencillez.

En una red de palabras se enreda al amor, casi todas buenas y otras más bien queman sin compasión. Ese amor también regala a manos llenas, guapas y complejas palabras para recoger entre sus lazos a dos transeúntes que tropezaron sin querer. Así decidimos conseguir la voluntad de ese ser humano que hormiguea detrás de la piel.

Red de palabras formamos todos con los años al pasar, unas son importantes pronunciar en alto y no secreteando su encanto, para darles fuerzas y que no se desvanezcan con las que astillan esa decisión de amar.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
28-09-2010
6:10 a.m.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Moa


Tu fiel compañía se hace ternura al encontrar en esa mirada unos ojos sonrientes, atentos a mis caricias y quieta para saborear esa sensibilidad escondida en mi. Te conviertes en mi mejor maestra al esperar lo bueno de mis intenciones, ya que descubres tu debilidad para reconocerme como una persona confiable, sincera para sonreír al ver tu cola agitarse por el afecto que me enseñaste a dar.

Moa, es la sinfonía que se compone al pasar los años en mis días y la cual me hace disfrutar esos momentos de descanso. Con su espíritu de curiosidad consigue hacer carcajear mi alma y otras veces desespera mi prisa repentina.

Linda y dulce, así ha sido su presencia en casa y como una niña pequeña siempre busca el calor de quien más ama. Recibir las lecciones de sus ojos me hace conseguir reconocer la necesidad de tener siempre su adorable presencia y su coqueta alegría.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
17-09-2010
7:00 a.m.

martes, 14 de septiembre de 2010

Conseguir ser como tú un poquito más

Así desea mi alma encontrar los pensamientos de tu corazón y hacerlos míos, llegar a conseguir olvidar mis vanos deseos y parecerme un poquito más a ti. Que yo me permita ser lo que una vez viste en tu mente, antes de que cualquier imagen existiera, para no callar los dones que me regalaste antes de yo misma conocerlos.

Pero mi cuerpo se contrapone, donde un solo pensamiento se cruza a todo un plan de tus ojos. Así es mi lucha, y sin razón aparente con preocupación en mis días, ya tengo la victoria y aun así tengo que alimentar la pizca de fe que se enciende como una flama que se tambalea con el viento de la nueva mañana. Pero si me parezco más a ti, eso no importará ya, esa fe crecerá para inventar todo cuanto acepte de tu corazón.

Ahora que me visitas en la madrugada para calmar mis ansiedades, te escucho en el silencio y me complazco por esa paz que se mece con el susurro de tu voz.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
14-09-2010
6:30 a.m.