Me rindo a la
idea de olvidar quien soy yo, para así abandonar mi corazón a la idea de quien
podré ser, alguien con más amor para dar y menos egoísmo en que pensar.
Me rindo a la
idea de olvidar que alguna gente se quiere aprovechar, si esas son las intenciones de su corazón, me rendiré ante la idea que quizás un día de estos se darán cuenta
que solo están perdiendo la oportunidad de descubrir que puede dar más de lo
que pueden recibir.
Me rindo a la
idea del amor y que tenemos más compasión que la que podemos distinguir, para
así anhelar un mejor mundo donde vivir, mejor porque olvidaremos que existe la
indiferencia ante el dolor y haremos algo para cambiar nuestro próximo paso
para el amor.
Me rindo a la idea de buenas intenciones en mi corazón
acompañadas de acciones que las vuelvan realidad, saber que un día de estos no
seremos unos cuantos con esta rendición sino muchos luchando por lo bueno que
ve Dios en nuestra creación.
Me rindo ante el llamado de tus brazos, para
así esconderme en tu regazo y saber que un día olvide que necesitaba despertar
para continuar ante la rutina de conocer tu palpitar.
Silvia Solano
San José, Costa Rica
19-11-2013
1:14 p.m.