viernes, 17 de septiembre de 2010

Moa


Tu fiel compañía se hace ternura al encontrar en esa mirada unos ojos sonrientes, atentos a mis caricias y quieta para saborear esa sensibilidad escondida en mi. Te conviertes en mi mejor maestra al esperar lo bueno de mis intenciones, ya que descubres tu debilidad para reconocerme como una persona confiable, sincera para sonreír al ver tu cola agitarse por el afecto que me enseñaste a dar.

Moa, es la sinfonía que se compone al pasar los años en mis días y la cual me hace disfrutar esos momentos de descanso. Con su espíritu de curiosidad consigue hacer carcajear mi alma y otras veces desespera mi prisa repentina.

Linda y dulce, así ha sido su presencia en casa y como una niña pequeña siempre busca el calor de quien más ama. Recibir las lecciones de sus ojos me hace conseguir reconocer la necesidad de tener siempre su adorable presencia y su coqueta alegría.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
17-09-2010
7:00 a.m.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que lindo Silvita!!!! Sin duda los que tenemos la bendición de tener a un labrador en nuestras vidas, sabemos el valor de una mirada, lo imprescindible del bailoteo de su cola y la sabiduría con la que aprenden y nos enseñan :-)