El revelar eso que sentimos nos parece absurdo y luchamos más bien para pelear con esa persona que hizo sucumbir a la debilidad de nuestra voluntad. Pero que perdida de tiempo padecer de nuestra decisión, mejor sería un abrazo y susurrar con apenas voz eso que salta en tu interior.
La posibilidad de avanzar no se basa en el querer de uno sino de dos, pero como saber la opinión de quién cree que más bien lo rebates sin compasión. Es complicado reconocer el sentir entre la antítesis que se cruza por ese alguien que te hace desesperar, pero nada más basta hacer silencio y dar un gesto amable para encontrar un poco más. Un poco más de lindas palabras y encuentros, significativos ya que no se disipa sino que se transforma.
Silvia Solano A.
San José, Costa Rica
03-11-2010
6:30 a.m.
