lunes, 22 de marzo de 2010

Tristeza, visita sin avisar

En ocasiones la tristeza nos visita como el relámpago en una noche tranquila, en otras su sutileza es tan veraz que apenas y se percibe su presencia al llegar.

Tristeza nos paraliza cuando viene sin avisar, haciéndonos recordar que somos tan débiles ante el sentimiento de nuestra mente fugaz.

Somos personas con significado para otros, y esos otros tienen un pedacito de nuestro corazón, pero seguimos ignorando que están allí mientras pasa el tiempo como una nube gris. Esperando, así acaso pasamos todos, esperando unas palabras de quienes palpan ese sentimiento. Imperfección de nosotros también, porque no les decimos a ellos tampoco que tan importantes se cristianizaron en nuestro ser o un simple gracias por su existir.

En ocasiones no sabemos qué tan dentro están, hasta perderlas ante la muerte natural, natural para los seres humanos que no conocemos qué es ser inmortal. Natural porque no nos sorprende al pasar, solo sorprende la falta de tiempo o esa forma de racionalizar las horas que pasan sin frenar.

Llorar es nuestra forma de reconciliarnos con la visita inesperada de la tristeza, o por recordar que ya no se justifica una escusa para saber que pensabas tu de mi o yo de ti. Ya no estás y me hace falta saber que estás allí, sin importar nuestra interacción hace algunos años atrás, ya eso paso, ahora me queda el recuerdo de esos días que viví al lado de tu existir. Recuerdo, esa va a ser mi forma de saber de ti.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
22-03-2010
7:00 a.m.

lunes, 15 de marzo de 2010

Complicado es, conocer más de ti

Complicado se me hace conocer más de ti, a escondidas encuentro tus ojos y el tiempo se disipa sin antes poder reconocer el color de su luz. A veces me regalas un poquito de verdad y otras más bien callas el susurro de tu voz al gritar, como si yo fuera la enemiga que aguarda en la esquina para asfixiarte sin compasión o la sombra que te acompaña a puntillas para hacer despertar tu corazón.

Complicado se me hace descifrar los mensajes que palpita tu sentido, se pierde entre el pensamiento de tus enigmas y la distracción me concede la derrota de conocer más de ti. Pistas he robado en el hilo de tu voz, cuando nadie me miraba al llegar y con prisa sin pensar. Son perdidos intentos porque en la primera oportunidad callas sin afirmación ni negación, una estatua dice más, por lo menos expresa su emoción con la fuerza de su posición.

Complicado se me hace conocer de tu esencia, muy pocas veces conversas o te otorgas la ocasión de ser y solo así conseguirás mirar mis ojos sin perder. Perder esa oportunidad de ser buenos amigos, sin olvidar que se me hace complicado conocer más de ti.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
15-03-2010
7:00 a.m.

miércoles, 10 de marzo de 2010

El encuentro de tu amor

Un encuentro necesito para en seguida reconocer la terquedad de mi corazón, es así como se desperdicia las horas de los días sin tu amor. Un amor que me come las razones de su no existir y me ha colmado las mañanas con más ganas de ti.

Un amor que se alimenta con el recuerdo de tus labios y se pierde en el mundo de tus ojos, un mundo que se hace mío con solo pensar en el, pero sin el permiso de mi extraña lógica. A veces eso precisa el amor, tiempo con ausencia de tu voz y así se aflora lo que se consigue con tu calor.

El encuentro de tu amor me hace recordar que necesito estar cerca y más cerca de ti, sin ninguna razón que lo justifique, acaso la requiere el amor. Un encuentro es más que una escusa para abrazarnos los dos, es reconciliarnos con lo que sentimos y no restringir el palpitar que me provoca tu amor.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
5-3-10
7:20 p.m.

jueves, 4 de marzo de 2010

Corre a jugar

Corre y no te detengas a jugar porque la prisa te quiere robar la atención de tus días sin importar lo que dejas atrás.

Corre si no quieres perder las noticias en el camino, pero allí perderás más de lo que quieres ganar, eso que tiene valor para ti y que obvias al pasar.

Corre y no mires tu rostro y así recordarás el rosto de cuando eras niño sin la mancha que provoca el tiempo por la prisa de llegar, llegar donde no quieres estar pero que corriste sin pensar, solo porque te animaban sin cesar.

Corre pero sin ser esclavo de ganar y recuerda que la prisa te puede hacer tropezar.

Corre a jugar que no importa quién te mira para juzgar la alegría de tu ser, solo decide ser feliz y correr ya no importa más.

Silvia Solano
San José, Costa Rica
03-03-2010
8:50 p.m.

viernes, 19 de febrero de 2010

El amor está en el silencio, pero la atracción también

El silencio se apetece entre la muchedumbre de las calles y así también resuena tu boca muda de palabras. Podría suponer que no existe amor en ausencia de historias, pero el aire falta al querer contar solo un poquito de una y otro poco de aquella. El silencio provoca que los recuerdos se fragüen sin sentido y con algo de ingenio se huye para no justificar el motivo. El silencio es comprendido en presencia de uno solo, y rechazado al encontrarse entre dos almas que se olvidan de todo.

La atracción o amor, para algunos es la primera y para otras si existe el amor. Estimula un no sé qué dentro de sí, tejiendo ansiedad al sonreír. El silencio comunica de una forma tan natural, así se reconocen las personas al jugar.

El silencio advierte las miradas de los dos, sin ninguna promesa y sin escuchar nada alrededor. Pero cuando estás reconociendo la distracción alguno de ellos dice adiós.

Silvia Solano

San José, Costa Rica

17-feb-2010

6:54 a.m.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un pendiente que hacer

Al buscar mi rostro en pequeños retratos de mi infancia no recuerdo los sueños que embargaban mis juegos. Ahora soy lo que me permito ser, y cuando la mañana se disipa para repasar en todos los quehaceres del día sospecho que me hace falta algo o tengo una tarea urgente que concluir. Posiblemente eso urgente es el grito de la niña que callé hace algún tiempo y que todavía desea conocer si estoy viviendo todo lo que su ánimo contempló.

Al buscar en la película de mi vida medito en los eventos que me hicieron fuerte y en otros tantos que endurecieron mi corazón. Meditar, quizás ese sea mi error, ¿por qué solo meditar? si lo que deseo es vivir y sonreír, saber que no solo camino por los años de la vida y más bien soy parte de la aventura que fantaseaba cuando era niña.

Muchos, si, muchos de nosotros olvidamos lo maravilloso de creer en un milagro. Creer que solo nos faltaba crecer un poquito para dejar de hacer caso a las limitaciones que inventaron los temores de esos días.

Silvia Solano A.

San José, Costa Rica

jueves, 1 de octubre de 2009

El recuerdo de tu amor

La naturalidad de tu piel se convirtió en el sueño que despertó mi corazón y como una suave brisa que escasamente roza la atención de mis días se hace la sonrisa de tu recuerdo. Ahora tu amor se mudó y se percibe como una pequeña pisca de luz con su delicada forma de existir, casi apagándose por esa misma brisa que se cuela entre la ventana de tu recuerdo.

Muchas miradas y otras tantas señales me regalaron tus labios para construir un mundo de apetencias, apetencias que casi en seguida y sin ninguna confidencia se alejaron de mis hombros.

Como un respiro deseo que me logres conceder una actitud de tristeza o un simple gesto de que añoras también mi piel. Eso quizás alivie el pesado vivir sin tus palabras, o más bien consiga arrancar de mi la zozobra que me clava tu silencio.

El recuerdo de tu amor es extrañar la fuerza de tus manos pero a modo de contrariedad de unas cuantas lunas, esa esperanza es la que me permite resistir la cruel ausencia de tu afecto.

El recuerdo de tu amor es creer que aún estás allí con pensamientos que consigan juntar nuestros caminos.

Silvia S.A.

San José, Costa Rica